“México tiene una red meteorológica pobre”: José Sarukhán

Estimaciones y proyecciones realizadas por científicos de todo el mundo, a través del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), bosquejan las consecuencias del calentamiento global en el medio ambiente, la agricultura, la biodiversidad, los asentamientos humanos, el aumento del nivel del mar…

El panorama rumbo a los próximos 100 años son más aciagos conforme la temperatura aumenta, hasta menos de 2 grados Celsius se avizora que la gravedad sería menos catastrófica; por arriba de éstos, los daños serían consecuencia de extinciones masivas, una acidificación grave de los océanos y afectación a casi cualquier actividad humana, así una crisis de la economía global.

No obstante, estas proyecciones son muy generales y es muy difícil predecir con exactitud sus consecuencias, al menos en los organismos biológicos del planeta, apuntó José Sarukhán, investigador emérito del Instituto de Ecología de la UNAM y coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Por ejemplo, el incremento de dióxido de carbono (CO2) en el mar —que significa una reducción en el PH y una creciente incapacidad de organismos marinos y corales para fijar calcio— afectará a los organismos marinos en una escala gigantesca, hasta qué punto es difícil precisar, dijo. “No sólo es estimar la pérdida de arrecifes —del cual sólo sobreviviría el 10% para la segunda mitad de este siglo—, sino además el impacto que esto tendrá a su vez en los demás organismos de todos los sistemas marinos”.

Durante su participación en el Encuentro Nacional de Respuestas al Cambio Climático: Calidad del Aire, Mitigación y Adaptación, organizado por el Instituto Nacional de Cambio Climático (INECC), y con sede en Ciudad Universitaria, el miembro de El Colegio Nacional agregó que es difícil tener una idea de los impactos del cambio climático sobre la biodiversidad, porque no será algo que se pueda predecir, “sino será algo que viviremos”.

El calentamiento global involucra además el incremento de fenómenos naturales cada vez más fuertes, como los huracanes, donde México recibe ciclones “de todas partes (…). Estamos prácticamente en la estación [del Metro] Pino Suárez de los huracanes y, por mucha capacidad de respuesta que tengamos, es más difícil lidiar con sus daños y consecuencias”.

En este escenario, puntualizó, es vital contar con datos y modelos climáticos que permitan conocer con detalle las consecuencias del calentamiento global en nuestro territorio. De lo contrario, ejemplificó, es como tratar de componer la imagen de un problema complejo con las pocas piezas de un rompecabezas infantil, donde no hay detalle de lo que está pasando.

En presencia del subsecretario de Planeación y Política Ambiental, Rodolfo Lacy Tamayo, así como de la directora general del INECC, María Amparo Martínez Arroyo, y representantes del poder legislativo, José Sarukhán señaló que para contar con este tipo de información se requiere infraestructura carente en nuestro país.

“Estas cosas no son sexys, no se ven, no se pueden inaugurar…: tenemos sistemas de redes meteorológicas pobres, aunque se hace un esfuerzo al respecto. Ahí tenemos una deficiencia enorme. ¿Cómo no se les ocurrió que esta infraestructura e información era absolutamente necesarias para este país? Esto no ayuda en nada para tener buenos modelos y por lo tanto nos resulta difícil predecir los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad…”.

El ecólogo destacó además la urgencia de instalar este tipo de infraestructura, puesto que una estación meteorológica no comienza a ser útil al día siguiente después de ser instalada, sino que debe recoger información por años para generar datos útiles.

CULTIVARES MEXICANOS. Por otra parte, el ex rector de la UNAM enfatizó que frente al calentamiento global en nuestro país existe una opción poco recurrida, pero que ayudará afrontar algunas de sus consecuencias alimentarias y sociales.

“México es un país megadiverso, pero además tiene una gran diversidad de cultivares, es centro mundial de origen y domesticación de plantas como el maíz, donde se combinó una gran diversidad biológica con una riqueza cultural. El resultado es un montón de plantas cultivadas, entre 25 y 26 especies son parte importante del comercio internacional de plantas, dentro de éstas el maíz, el cereal más plantado en el mundo”.

En este sentido, recordó que como ya lo ha mencionado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la agricultura local es la que produce la gran mayoría de productos alimenticios para el mundo (80%). “Son sitios de menos de dos hectáreas de cultivo, no en cientos ni miles de hectáreas. ¿Y qué hacemos para mantener este tipo de agricultura, la cual ha generado esta diversidad de cultivares? Prácticamente nada”.

Explicó que esta biodiversidad de especies silvestres tiene una historia genética de adaptación de millones de años y que son vitales en la agricultura para contrarrestar las consecuencias del incremento de la temperatura terrestre, como la sequía. “Ahí no está la respuesta para las plantas frente al cambio climático, sino la diversidad biológica y genética para adaptarse a éste”.

Encuentro en Ciudad Universitaria

El Encuentro Nacional de Respuestas al Cambio Climático: Calidad del Aire, Mitigación y Adaptación se llevará a cabo hasta el próximo viernes en el Centro de Exposiciones y Congresos de la UNAM.
Ayer, durante su inauguración, la directora del Instituto Nacional de Cambio Climático (INECC), María Amparo Martínez Arroyo, refirió que algunos de los resultados del encuentro serán ubicados en el contexto nacional e internacional, de cara a los compromisos contraidos por México en el Acuerdo de París.

Agregó que el objetivo de esta semana es poner propuestas sobre la mesa para cada uno de los temas en una discusión, y realizar una reflexión conjunta para enriquecerlos, modificarlos o encontrar nuevos objetivos y formas de alcanzarlos.

La funcionaria resaltó que los temas que convocan este encuentro tienen un carácter transversal y que tienen el objetivo de crear sinergias con cada sector para orientar el rumbo de las políticas públicas con base en el mejor conocimiento disponible.

Fuente: La Cronica

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